Nov. 23, 2018

El mejor profesor del mundo

El mejor profesor del mundo
El mejor profesor del mundo
Español con Juan
El mejor profesor del mundo
¿Soy el mejor profesor del mundo? Resumen: Ser profesor de español no es subir vídeos en YouTube. El mejor profesor de español del mundo seguramente no está en YouTube, sino en tu clase. TRANSCRIPCIÓN Hola, chicos, ¿qué tal? Bienvenidos a un nuevo episodio de nuestro podcast para aprender español. Esto es, como muchos sabéis, Español Con Juan, un podcast en español para aprender español. Cada semana hago algunos comentarios sobre temas que me interesan a mí personalmente, pero que, espero, también os interesen a vosotros. Por el momento creo que sí os interesan porque los últimos en los episodios ha habido muchos comentarios, tanto en Facebook como en nuestro blog. Y eso me gusta. Me gusta que escribáis comentarios porque eso quiere decir que los temas de los que hablo aquí os interesan. Y eso es fundamental. Como ya he dicho muchas veces, para aprender español, para aprender cualquier idioma, hay que hacer las cosas que te interesan, pero en español. Si lees textos o escuchas podcasts sobre temas que no te interesan, pues, la verdad, enseguida te vas a aburrir, no vas a prestar atención, te vas a distraer, y, bueno, vas a dejar de leer y vas a dejar de escuchar. Entonces, como digo, lo mejor es leer y escuchar sobre temas que te gustan, que te interesan. De esa forma, casi sin darte cuenta, vas a ir aprendiendo español. Entonces, muchas gracias a los que hacéis comentarios en Facebook y en nuestro blog y, también, muchísimas gracias por escribir un comentario en iTunes sobre nuestro podcast. Eso me ayuda muchísimo. Muchas gracias a todos los que dejáis una crítica en iTunes porque eso hace que este podcast llegue cada vez a más gente. Gracias, gracias por vuestros comentarios en iTunes y en general en todas las redes sociales. De verdad, os lo agradezco con el corazón. Hoy quería hablar del mejor profesor de español del mundo. Hay mucha gente que me escribe comentarios en Facebook o en YouTube diciendo algo así como “¡Juan, eres el mejor profesor del mundo. Eres genial. Eres el que mejor explica, eres el más divertido, eres un genio… eres el mejor!” Bueno, vamos a ver, yo agradezco a todas estas personas su entusiasmo por mí. A todos nos gusta que hablen bien de nosotros, eso es así. Es normal. A mí también me gusta que me digan que soy buen profesor, que enseño bien, que soy divertido, que conmigo se aprende muy bien español… Y os doy las gracias por todas esas cosas tan bonitas que me decís. Sin embargo, hay algunas cosas que me gustaría matizar, que me gustaría comentar un poco. Vamos a ver, en primer lugar, hacer vídeos en youtube no es realmente ser un buen profesor. Me podéis decir que os gustan los vídeos que yo hago en YouTube, que son divertidos, que os sirven para aprender español, que son muy útiles… eso lo entiendo, pero recordad que ser profesor no es hacer vídeos y ponerlos en YouTube. Ser profesor es otra cosa. Ser profesor es meterse en una clase, en una clase real, en una clase física, con diez, quince, veinte o treinta estudiantes. Se profesor es meterse en una clase real y preparar muchas actividades para que los estudiantes aprendan de una forma pedagógicamente adecuada; ser profesor es corregir a los estudiantes cuando se equivocan, pero hacerlo de una forma correcta, hacerlo bien. Ser profesor es saber leer las caras de los estudiantes, su lenguaje corporal, y entender si entienden lo que estás explicando, si están cansados, si están aburridos… ser profesor es saber entender lo que necesita un estudiante para avanzar, para que no se quede bloqueado. Un profesor en clase tiene que lidiar con muchísimos problemas que un youtuber no tiene. Cuando preparas un vídeo para Youtube, primero piensas qué quieres decir, cómo lo vas a explicar, escribes un esquema o preparas un guión… luego haces el vídeo. Si te equivocas, lo vuelves a grabar; si tienes un problema técnico, lo resuelves y lo vuelves a hacer. Luego, cuando todo esté listo, cuando estés contento con el resultado final, lo subes a YouTube. Y punto. Punto final. Ahí acaba tu trabajo. En una escuela es muy diferente. Tú preparas no una, sino muchas actividades. Tienes que tener en cuenta el nivel de los estudiantes, lo que saben y lo que todavía no saben, lo que les interesa y lo que no les interesa, su edad, sus intereses… pero, sobre todo, la gran diferencia es que cuando yo estoy en clase estoy interaccionando con mis estudiantes. Ellos me interrumpen, me hacen preguntas, o veo por sus caras que no entienden, o que están cansados… o simplemente me doy cuenta de que la actividad no funciona, que no la he hecho adecuadamente… ser profesor, ser profesor de verdad, en una clase es muchísimo más difícil y muchísimo más duro que hacer un vídeo para youtube. Por eso yo, ante todo, os aconsejo respetar a vuestros profesores, a vuestros profesores reales, los que os dan clase en la escuela, en la universidad, en el instituto o en Skype. Esos son realmente los buenos, los mejores profesores de español. Por supuesto, hay profesores buenos y malos, eso está claro. Como todo en la vida, como en cualquier profesión. Pero, pensad, por ejemplo, en un fontanero o en un albañil. Hay fontaneros o albañiles que ponen vídeos en youtube sobre cómo se soluciona un problema con el agua, con el lavabo o con la ducha. Tú puedes ver uno de esos vídeos y pensar: “este es el mejor fontanero del mundo!” Bueno, la realidad es que eso tú no lo sabes. El vídeo es algo preparado, muy estudiado, que ha puesto en youtube cuando está totalmente seguro de que es un buen vídeo. Pero el mejor fontanero es el que va a tu casa y te soluciona el problema realmente, de una forma eficaz, en poco tiempo y sin que te cueste un ojo de la cara. No sé si me explico. Lo que quiero decir es que cuando alguien me dice “Juan, tú eres el mejor profesor de español del mundo”, a mí eso me gusta, claro, pero también os digo, cuidado: poner un vídeo en youtube no significa ser necesariamente un buen profesor. Hay buenísimos profesores, magníficos profesores de español, que no saben cómo hacer un vídeo para youtube, que no tienen ningún interés en poner vídeos en YouTube, que no les interesa hacer vídeos para youtube, y que son realmente profesores magníficos de español. Vamos a poner las cosas un poco en perspectiva. Los buenos profesores están en las escuelas, en los institutos, en las universidades y ahora también en Skype. En youtube estamos algunos profesores que queremos explorar este nuevo medio, los vídeos, para enseñar un idioma, para enseñar español, pero, repito, saber hacer vídeos para youtube no es, necesariamente, ser un buen profesor. Mis estudiantes, mis estudiantes reales (os recuerdo que yo doy clase en una universidad de Londres), no piensan que yo soy el mejor profesor del mundo. De hecho, muchos de mis estudiantes se aburren en clase conmigo, no les interesan las actividades que hago, no quieren participar en clase o no entienden mis explicaciones. Gran parte de mi trabajo es motivarles para que estudien español de forma regular, poner en ellos una semilla para que quizás en el futuro aprendan a amar el español o, si no el español, otros idiomas. Es un trabajo muy duro. El trabajo del profesor en clase es muy duro, muy difícil, y no todos los estudiantes saben apreciarlo. Por ejemplo, pensad que cuando alguien ve un vídeo en youtube, lo ve porque quiere verlo. Esa persona decide cuándo ver el vídeo, a qué hora, dónde verlo… lo hace cuando quiere y cómo quiere. Y cuando lo ve, está motivado por aprender. Realmente quiere aprender español. Si no no lo vería. Pero en clase, en la clase real, eso no es así. El estudiante tiene que estar allí, en tu clase, porque debe estar. Según el programa del curso, según la escuela, los estudiantes están obligados a ir a clase dos o tres veces a la semana. Les apetezca o no les apetezca. Tengan ganas o no tengan ganas, tienen que ir, tienen que estar allí. Además, pensad que en YouTube tú decides qué vídeos ver, qué tema te interesa en ese momento. En clase, es el profesor el que lo decide. Y también, algo fundamental, en clase, en la clase real, los estudiantes no pueden elegir quién es su profesor: la escuela decide quién será su profesor. En YouTube, sin embargo, tú decides qué profesor de español quieres seguir, quién te gusta más, quién te cae mejor… En fin, no voy a seguir porque creo que está claro que las diferencias entre ser profesor en youtube y ser profesor en la vida real, en una escuela física, con estudiantes de verdad, con estudiantes de carne y hueso, son tan grandes, que, bueno, no creo que tenga que seguir insistiendo. En mi caso, por ejemplo, yo estoy encantado con los comentarios que me dicen que soy un grandísimo profesor, el mejor profesor del mundo… pero me lo tomo todo, como os digo, con una cierta distancia. Yo no me considero un buen profesor. En absoluto. Yo creo que lo que se me da bien es hacer vídeos para youtube. Eso sí. Antes de empezar nuestro canal Español Con Juan, estuve un tiempo mirando los vídeos que hacían otros profesores. Pasé mucho tiempo reflexionando sobre cómo se puede enseñar gramática o vocabulario en un medio como el vídeo y en una plataforma como YouTube. Eso sí. Desde el principio me di cuenta de que YouTube es un nuevo medio y que hay que adaptar la enseñanza del español a ese nuevo medio: a los vídeos en youtube. Es algo que ha pasado siempre en la historia de los medios de comunicación. Pensad, por ejemplo, cuando surgió el cine. Al principio, los actores del cine hacían lo mismo que hacían los actores de teatro. El resultado no era muy bueno. Los actores de cine gritaban, hacían gestos demasiado estrambóticos, exagerados… porque el teatro era así. Claro, en el teatro, es normal que un actor alce mucho la voz, que exagere los gestos de la cara… porque en un teatro su voz y sus gestos tienen que llegar a todas las personas que hay en el teatro, incluso a las que están lejos, las que están sentadas muy lejos del escenario. Pero en el cine, eso no funciona. En el cine,...