Dec. 14, 2018

Español coloquial, pero no vulgar

Español coloquial, pero no vulgar
Español coloquial, pero no vulgar
Español con Juan
Español coloquial, pero no vulgar
COLOQUIAL, PERO SIN EXAGERAR Resumen: Es importante aprender el español coloquial, el español que se habla en la calle, los dichos, las frases hechas, los refranes... pero hay que saber usarlas bien según el contexto. Yo aconsejo a los estudiantes de aprender a reconocerlas, pero no necesariamente usarlas. TRANSCRIPCIÓN Chicos, ¿qué tal? ¿Cómo va la semana? Bienvenidos a otro episodio de Español Con Juan. Yo soy Juan, profesor de español y si estás aprendiendo español este podcast puede ayudarte a mejorar un poco tu español, a mejorar un poquito tu español. Yo no digo que vayas a hablar español con total fluidez, no, eso no… eso no va a ocurrir ni con este podcast ni con ningún otro podcast, pero yo creo que si escuchas nuestro podcast regularmente, cada semana, pues, bueno, yo creo que tu español va a mejorar al menos un poquito. Porque, chicos, esto es español con juan: un podcast en español para aprender español. ¿Qué tal? ¿Cómo os va a todos? Eso creo que ya lo pregunté antes, ¿no? Bueno, pues espero que todos estéis muy bien y que tengáis muchas ganas de vivir y de ser felices. Y si no es así, si alguien se encuentra un poco pachucho (qué bonita palabra: pachucho. Pachucho es cuando estamos un poquito enfermos, cuando no nos sentimos bien, pero no se trata de nada grave. Simplemente estamos un poquito mal, hay algo que nos duele y que no nos deja en paz, no sé, por ejemplo un resfriadito o un dolor de cabeza que nos hace la vida imposible… bueno, nada grave, pero tampoco estamos bien: eso es estar o encontrarse un poco pachucho). Bueno, pues, lo que estaba diciendo es que si alguien se encuentra un poco pachucho, pues, nada, mucho ánimo y un montón de besos y de abrazos para ayudarle a recuperarse muy pronto. Ya llega la Navidad, chicos, ya está llegando la Navidad. Hay que ponerse bien, hay que recuperarse para luego estar bien con la familia, con los amigos… van a ser días muy especiales, por lo menos para mucha gente. Ya sé que hay personas que no celebran la Navidad, ya sé que para mucha gente la Navidad ni fu ni fa (otra expresión muy bonita: ni fu n fa. Ya la he usado antes en otros podcasts porque me gusta mucho: ni fu, ni fa. Se dice ni fu ni fa cuando queremos decir que algo nos da igual, que no nos interesa mucho, que no nos importa o que no nos gusta, pero tampoco la odiamos: eso es ni fu ni fa, es decir, me da igual). Bueno, pues ya sé que a mucha gente la Navidad ni fu ni fa, pero, bueno, en España, en Latinoamérica y en muchos países digamos que la Navidad es un periodo del año muy muy importante. Hay reuniones familiares, se come mogollón, hay que hacer regalos, ir de compras, beber alcohol, escuchar el discurso del rey o de la reina… en fin, cada país tiene sus tradiciones particulares, pero, bueno, lo que yo quería decir es que hay que recuperarse, si estás un poco pachucho, venga, anímate, ponte en forma porque llega la Navidad y hay que estar preparado para todas las comilonas que se avecinan. Porque, aunque no seas muy religioso, aunque para ti la Navidad ni fu ni fa, seguramente sabrás que ahora en Navidad hay que estar preparado para las comilonas con la familia, ¿no? Una comilona es una comida enorme, con un montón de comida, con dulces, con vino, con un montón de platos, con helado, con turrón, con chocolate, con champagne o con cava… en fin, una comilona. Las comilonas de Navidad son apoteósicas, ¿no? Y hay que prepararse un poco, ¿no? Hay que cuidarse, hay que prepararse un poco para una de estas comilonas. Hay que prepararse un poco antes y luego también después. Yo, ahora, por ejemplo, me estoy preparando para las comilonas de Navidad. ¿Cómo? Pues no comiendo mucho. Como sé que en Navidad hay que darse un atracón de comer, pues ahora me estoy reservando un poco. Ya comeré en Navidad, ¿no? Ahora un poco de tranquilidad porque si se llega a la Navidad gordo, imaginaos cómo estaremos después de todas las comilonas de Navidad. Estaremos como cerditos. Y yo no quiero estar como un cerdito después de Navidad, no no señor. Bueno, de todas formas estaré como un cerdito, porque siempre me pasa. En Navidad como demasiado. Siempre digo, siempre me digo “este año me voy a controlar un poco, este año voy a comer con moderación, pero qué va, luego llega la Navidad y que si un día te invita un amigo a su casa, que si otro día quedas con tus compañeros de trabajo para ir a cenar, que si otro día te invita tu tía o tu abuela a comer a su casa, que si otro día vienen a cenar a tu casa tus suegros, que si, bueno, cada día hay una excusa, cada día hay una excusa para celebrar algo, siempre hay un motivo para darse un atracón de comida y para beber más de la cuenta. Pero bueno, yo por el momento estoy intentando controlarme un poco. Me estoy reservando para la Navidad. Ahora como menos porque sé que en Navidad me voy a poner como el kiko. No sé si habéis oído esta expresión: ponerse como el kiko. Creo que ya la he usado antes, en otro podcast. Bueno, pues ponerse como el kiko quiere decir ponerse muy gordo, engordar mucho, comer mucho y ponerse muy gordo. “Niño, no comas tanto que te vas a poner como el kiko”, dicen las madres a veces a sus hijos. “Niño, no comas tanto chocolate que te vas a poner como el kiko”. Pues, eso, que yo este año, como todos los años me quiero controlar un poco, no comer demasiado, porque no quiero ponerme como el kiko, que es lo que me pasa todos los años. Y luego, como decía antes, también hay que controlarse después de la Navidad, claro. Con mayor motivo, con un motivo de más peso, y nunca mejor dicho, porque… no sé, bueno, esto es un juego de palabras que acabo de hacer, no sé si se ha entendido bien: un motivo de más peso es una expresión que se suele decir cuando algo es muy importante, cuando el motivo, la razón o la causa de algo es “de peso” quiere decir que es algo muy importante, algo fundamental. Pero yo he hecho un juego de palabras al decir que después de la Navidad hay que comer menos por un motivo “de peso”, en fin, no sé si entendéis este tonto juego de palabras. Quiero decir que el motivo de peso es simplemente que hemos engordado. Por eso ponerse a dieta es un motivo de peso. Bueno, total, da igual si lo habéis entendido o no. El problema es que ahora se está acercando la Navidad y hay que cuidarse, hay que cuidarse tanto antes como después, para sobrevivir a las comilonas de la Navidad y para no ponerse como el kiko. ¡jajaja! Me estoy dando cuenta de que hoy estoy usando un montón, pero un montón de expresiones informales, de expresiones coloquiales, ¿no? Normalmente las uso, sí, de vez en cuando uso alguna que otra, pero hoy, hoy me parece que estoy usando un mogollón de expresiones coloquiales, ¿no os parece? Bueno, seguramente lo que pasa es que como estoy preparando el curso ESPAÑOL COLOQUIAL, pues se me han pegado todas estas expresiones coloquiales, todas estas expresiones de la calle, digamos. Ya sabéis, y si no lo sabéis, yo os lo digo ahora, que llevo unos meses preparando el curso ESPAÑOL COLOQUIAL, que será un curso para aprender a usar este tipo de expresiones informales que se usan frecuentemente en el español digamos de la calle, el español más informal y que, bueno, yo creo que no se estudian lo suficiente en los libros de texto normales, pero que, bueno, son muy importantes a la hora de entender cómo hablan los españoles en la vida real. Si vais a España, si vais paseando por la calle o si entráis en una tienda o en un supermercado o si tenéis amigos de España, seguramente hay un mogollón, pero un mogollón de expresiones informales y de palabras coloquiales que no conocéis y que hacen más difícil el entender de qué está hablando la gente, ¿no? Vamos a ver, por ejemplo, en los libros de texto se enseña a decir ME GUSTA, que es normal, ¿no? Se dice me gusta ir al cine, me gusta esta película, me gusta jugar al tenis… pero en la calle, en la vida real, se dice también muy a menudo MOLA: me mola esta película, esta película mola mucho, mi profesor de matemáticas mola… Y, claro, si no sabes qué significa mola, pues te quedas a dos velas (otra expresión bonita: quedarse a dos velas significa que no has entendido nada. Es una expresión antigua que supongo se usa en el sentido de que uno se queda sin luz eléctrica en casa, no hay luz, tu casa se queda a oscuras y entonces tienes que encender dos velas para iluminar un poco la habitación. Entonces, se entiende, ¿no? Estar a dos velas quiere decir estar a oscuras, estar en la oscuridad, ver muy poco porque dos velas no iluminan mucho. Iluminan un poco, pero no mucho. Pero bueno, entonces, eso, la expresión “estar o quedarse a dos velas” se usa cuando alguien no entiende algo, cuando alguien está en la oscuridad). Entonces, decía que si no sabes qué significa la palabra mola, pues, eso, te quedas a dos velas, no sabes de qué está hablando la gente. Y pasa lo mismo con un mogollón de palabras y de expresiones coloquiales, que se usan muchísimo, se usan un mogollón, pero no suelen estudiarse mucho en los libros de texto. Es normal, claro, no es que yo diga que haya que estudiar este tipo de vocabulario en los libros de texto necesariamente. El verbo más importante que hay que aprender es GUSTA, por supuesto, pero es importante saber también que se usa mucho el verbo MOLAR. Y que si no sabes qué significa molar pues no vas a entender muchas cosas que dicen los españoles en la vida diaria o en vídeos y películas, también, por supuesto, en libros, en fin, que sí, que son palabras y expresiones importantes que hay que aprender, claro. Y por eso estoy preparando este curso, no sé… Creo que ya estoy perdiendo el hilo, creo que estoy perdiendo un poco el hilo de lo que estaba diciendo… Ah, sí, que decía que estoy preparando este curso ESPAÑOL COLOQUIAL y por eso tengo en la cabeza todas estas expresiones y por eso hoy las estoy usando tanto. Yo normalmente no uso muchas de estas expresiones. Las uso, sí, pero no tanto, lo que pasa es que, como decía,...