May 6, 2018
La nota de español
Sacar una buena nota en español Resumen: ¿Qué es más importante, aprender español o sacar una buena nota en la asignatura de español? Algunas reflexiones sobre cómo se estudian los idiomas en la universidad. TRANSCRIPCIÓN Hola, chicos, ¿qué tal? Bienvenidos a un nuevo episodio de Español con Juan, un podcast en español para aprender español. ¿Qué tal? ¿Cómo va la semana? Yo bien, aunque esta semana ha sido un poco, como puedo decir, un poco estresante para mí. He tenido que trabajar mucho, tanto en la universidad, como aquí, en internet, en Español Con Juan. En mi trabajo en la universidad… bueno, no sé si lo sabéis, pero si no lo sabéis yo os lo digo ahora o, mejor dicho, os lo recuerdo, porque estoy seguro de que la mayoría ya lo sabéis, sí… yo soy, esto, yo soy profesor de español en una universidad de Londres y… bueno, esta semana no hemos tenido clases, bueno en realidad en estos meses no tenemos clases… no sé cómo funciona la universidad de vuestros países, pero aquí, donde yo trabajo, solo damos clase desde octubre hasta marzo, hasta final de marzo. Ahora, estos meses, de abril a junio hacemos exámenes, corregimos trabajos de los estudiantes, tenemos talleres prácticos, tutorías… en fin, hacemos otras muchas cosas, pero no damos clase. Y la verdad es que yo prefiero dar clase. A mí hacer exámenes no me gusta mucho. No me gusta nada, la verdad. Para mí, no sé, para mí no tiene mucho sentido examinarse de una lengua… no sé, yo veo a los estudiantes obsesionados con la nota, con sacar una buena nota… Veréis, no sé si seré capaz de explicarlo, pero una cosa es aprender español por placer, porque te gusta, porque te apetece, porque te interesa, porque estás enamorado del idioma y otra cosa bien distinta es aprender español para sacar una buena nota, para tener una buena nota en la carrera que estás estudiando. Si la motivación principal para aprender español es la nota, sacar una buena nota, entonces… ¿dónde está el placer de estudiar un idioma? Eso es lo que pasa en la universidad, en las escuelas, en el sistema educativo en general, ¿no? Se pierde el placer, las ganas de aprender, de aprender por aprender y lo único que queda es el interés de sacar una buena nota. Y yo entiendo a los chicos, ¿eh? Yo los entiendo. Os explico. Mis estudiantes de la universidad son gente muy joven. Tienen unos 18, 19 o 20 años, en general, más o menos. ¿Cuál es su preocupación? ¿Qué es lo que realmente les interesa? Pues, obviamente, sus estudios, hacer bien en sus estudios, sacar buenas notas… Los chicos que tengo en clase estudian español como una parte de sus carreras. Ellos no estudian español como carrera. Ellos estudian otras carreras. No sé, por ejemplo, tengo muchos estudiantes de economía, de matemáticas, de física, de historia, de historia del arte, de medicina, de arquitectura… en fin, de todo. Mis estudiantes estudian carreras diferentes en la universidad y, entre todas las asignaturas que estudian, estudian también un idioma, en este caso, español. O sea, estudian por ejemplo, economía y español o historia del arte y español… ¿entendéis? Entonces, para ellos, la nota en español cuenta mucho, cuenta muchísimo. Si ellos consiguen sacar una nota alta en español, la media, la media de sus carreras puede subir, puede subir mucho y, por tanto, en consecuencia, su máxima preocupación, su máximo interés es sacar una buena nota. Es normal. Yo lo entiendo. Ellos, cuando vienen a mis clases, sí, de acuerdo, quieren aprender español, les gustaría aprender español y en general se lo pasan bien, pero realmente, realmente lo que más les interesa es la nota, sacar una buena nota. El español, aprender español, es secundario. Y es normal, es normal que sea así porque, bueno, porque… porque la nota es muy importante. La nota al final de los estudios, la nota que sacan al final de los estudios es muy importante a la hora de encontrar trabajo, a la hora de encontrar un buen trabajo. Bueno, la cuestión de qué es realmente un buen trabajo la dejamos para otro día. Hoy no hablamos de ese tema, pero digamos que para la mayoría de ellos, para la mayoría de los chicos y chicas que estudian conmigo, un buen trabajo es simplemente un trabajo en el que se gana mucho dinero. Pero bueno, ese es otro tema, de qué es exactamente un buen trabajo hablaremos otro día. Pero, en fin, a lo que iba, es absolutamente normal que su máxima preocupación sea sacar una buena nota en la universidad, y por tanto en español, porque eso significa obtener un buen trabajo cuando terminen su licenciatura, cuando terminen la universidad. Y además hay que tener en cuenta que la universidad aquí en Reino Unido es muy cara, es carísima. No sé en vuestros países, pero aquí la universidad es supercara. Para los ingleses y para los ciudadanos europeos en general, creo que cuesta unas 9.000 libras al año. 9000 libras esterlinas al año, cada año. Eso es mucho dinero. Y eso solo la matricula. Aparte hay que pagar, claro, la vivienda, la comida, el transporte, los libros… en fin, y la vida en Londres. Londres es una de las ciudades más caras del mundo. Todo es muy caro. Entonces, claro, para ellos, para los estudiantes, es muy importante la nota de la universidad. Es una inversión. Para ellos, ir a la universidad es una inversión. Cuesta mucho dinero. Les cuesta mucho dinero, pero lo ven como una inversión para el futuro. Si al final consiguen un buen trabajo, si cuando se licencian consiguen un buen trabajo, el tiempo y el dinero empleado en la universidad habrá valido la pena. Pero, claro, eso hace que durante el tiempo que pasan en la universidad estén muy nerviosos, estresados y que su máxima preocupación sea, no tanto aprender, sino sacar una buena nota. Eso, creo que en general, no solo en español. Supongo que en todas las asignaturas será más o menos igual. No quiero decir que no tengan ganas de aprender. Por supuesto que tienen ganas de aprender, que son curiosos, que les gusta descubrir cosas nuevas, desarrollarse, aprender… los chicos tienen muchas ganas de aprender, lo que pasa es que el sistema, el sistema educativo, tal y como está montado, les empuja, les obliga, les fuerza a preocuparse sobre todo por las notas, por sacar unas buenas notas, no por aprender. Y esto me ha costado entenderlo, ¿eh? Sí, yo esto al principio no lo entendía. Yo, al principio, cuando empecé a trabajar en la universidad, pensaba que los estudiantes querían, principalmente, aprender español. Y por eso yo preparaba muchas actividades divertidas, juegos, hacíamos un montón de cosas interactivas, veíamos películas, en fin, yo intentaba que ellos aprendieran español y que se lo pasaran bien, pero poco a poco me he ido dando cuenta de que en realidad a ellos lo que realmente les interesa es el resultado final, sacar una buena nota y lo de aprender español es, en realidad, algo secundario. Triste, pero es así. Al final es así y yo no puedo hacer mucho para cambiarlo. Es el sistema. Funciona así. No sé si será así en todas las asignaturas. Sospecho que más o menos sí, que será más o menos igual en todas la asignaturas. Y es una pena que sea así, ¿no? Es una pena porque la universidad debería ser el lugar donde se motivara a la gente por aprender, donde se impulsara la creatividad, la curiosidad, el deseo de saber, el deseo de conocer y de aprender cosas nuevas. Y no, me parece que desgraciadamente no es así. Creo que la universidad se ha ido convirtiendo poco a poco en un entrenamiento para obtener un trabajo. Es como si se dijera a los estudiantes que para obtener un trabajo tienen que saltar una serie de obstáculos. Eso es. Las asignaturas de las carreras no son un incentivo para el estudio, para la curiosidad, para saber más… son más que nada una serie de obstáculos que los estudiantes tienen que sortear, que tienen que saltar, digamos. Como en las olimpiadas, ¿no? Habéis visto las carreras de obstáculos, ¿no? En algunas carreras, para llegar a la meta los corredores tienen que saltar una serie de obstáculos… pues en la universidad pasa algo parecido. Se ponen obstáculos que los estudiantes tienen que saltar si quieren llegar a la meta final, que, claro, es el puesto de trabajo, el puesto de trabajo tan deseado. Y la verdad es que no me gusta este sistema. No me gusta que el español sea un obstáculo en la carrera de estos chicos, de mis estudiantes de español. Como estaba diciendo, para mí, al principio, cuando empecé a enseñar español en la universidad, para mí, aprender español era algo maravilloso, algo que te abre puertas a otra cultura, que te puede cambiar la vida, que te hace conocer otras formas de vida, que te descubre un mundo nuevo, un mundo nuevo lleno de libros, de películas, de ciudades, de música… no sé. Para mí, aprender un idioma es algo tan maravilloso, algo que te ayuda para tu propio desarrollo personal. Algo que te cambia por dentro, que te cambia tu personalidad, la percepción que tienes del mundo. Y yo creía que el lugar ideal donde se podía enseñar español era la universidad, que en la universidad todo el mundo estaría deseando aprender por aprender, aprender simplemente por el placer de aprender… Pero me equivocaba. Vaya si me equivocaba. Todavía no me había dado cuenta de la importancia de los exámenes, de las notas, de las evaluaciones, del resultado final… Todavía no me había dado cuenta de que aquí lo que cuenta no es tanto aprender un idioma sino la nota en el examen de gramática o la nota de la prueba oral. Total que, bueno, lo que estaba diciendo al principio es que estas últimas semanas no estoy dando clase de español en la universidad, sino haciendo exámenes, corrigiendo trabajos de los estudiantes y… dando notas. Y cómo decía, lo que realmente me gusta es enseñar español, dar clase de español, pero dar notas y corregir exámenes realmente es lo que menos me interesa. Es quizás lo que me cansa más. Quizás porque no le veo mucho sentido. Echo de menos dar clase de español en una clase donde la máxima preocupación de los estudiantes sea ap
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