Sept. 7, 2018

¡Qué asco, qué fuerte!

¡Qué asco, qué fuerte!
¡Qué asco, qué fuerte!
Español con Juan
¡Qué asco, qué fuerte!
Expresiones feas en español Resumen: Hay muchas palabras muy bonitas en español, pero hay dos expresiones que yo no soporto: ¡Qué asco! y ¡Qué fuerte! Hoy te explico por qué no me gustan. TRANSCRIPCIÓN ¡Hola chicos! ¿Qué tal? Bienvenidos. Bienvenidos y bienvenidas al nuevo episodio de español conmigo, de “Español con Juan.” Yo soy Juan, yo soy profesor de español y esto es un podcast para aprender español. Si quieres mejorar tu español, si quieres aprender o mejorar tu español, si quieres pasar de un nivel intermedio a un nivel avanzado de español tienes que escuchar muchos podcast en español, tienes que escuchar muchos podcast de profesores de español que te van a ayudar a pasar de un nivel intermedio a un nivel avanzado. Eso es lo que hacemos nosotros aquí, hay muchos podcast en Internet no sólo el nuestro, no sólo el mío, no sólo el que hacemos aquí, no. Hay muchos, hay muchos más. Busca, busca, busca y escucha, escucha los que te gusten ¿Vale? Yo creo que el podcast que hacemos aquí está bien, está bastante bien porque todo es en español. Yo creo que hablo de una forma que no es muy rápida, que no es muy lenta. Creo que uso muchas expresiones de la calle, expresiones coloquiales, expresiones muy útiles que puedes usar si vas a España o si vas a ver una película de español. Yo uso un vocabulario y una gramática para que tú, para que vosotros podáis entender lo que digo y podáis seguir más o menos el hilo de mis argumentos, el hilo de mis discursos, el hilo del podcast ¿No? El hilo del tema que estoy diciendo ¿No? Y poco a poco os vais acostumbrando a mi forma de hablar, vais aprendiendo las expresiones que yo digo porque yo uso mucho la repetición, repito mucho las expresiones. En fin, que conmigo, conmigo aquí en “Español con Juan” podéis, podéis aprender o podéis mejorar un poquito vuestro español ¿Por qué no? Claro que sí, cada semana puedes escuchar un episodio de “Español con Juan.” Y hay muchos más podcast, quizás un día, quizás un día haga un podcast hablando de podcast ¿Vale? Hablando de podcast en español porque hay muchos otros que pueden ser muy interesante también. Yo os aconsejo que escuchéis podcast que sean sólo en español o la mayor parte en español y que tengan la transcripción ¿Vale? Es muy importante, es muy importante leer y escuchar, escuchar y leer ¿Vale? Eso es muy importante, os recuerdo que la mayoría de nuestros podcast tienen la transcripción en nuestro blog ¿Vale? Podéis encontrar el link en la descripción del podcast, podéis encontrar el link a nuestro blog donde podéis encontrar las transcripciones y ahí podéis leer todos los podcast que hemos publicado hasta ahora o casi todos tienen la transcripción ¿Vale? Entonces podéis leer y escuchar al mismo tiempo. Yo os aconsejo que cada episodio lo escuchéis y lo leáis por lo menos dos veces ¿Vale? Y vais a aprender vocabulario, vais aprender gramática y como digo, hay muchos podcast y quizás algún día haga un episodio especial hablando de otros podcast para aprender español que como digo, que tengan la transcripción ¿Vale? Es importante que tengan la transcripción. No es estrictamente necesario ¿Vale? No es estrictamente necesario porque escuchar ya es bueno, ya es positivo pero si tienes además la transcripción pues está muy bien ¿Vale? Leer y escuchar. Todo lo que sea input ¿Vale? En inglés se dice: “Input.” ¿No? Todo lo que sea entradas, todo lo que te llega en español es muy, muy importante porque se aprende, se aprende escuchando y se aprende leyendo, se aprende muchísimo, se aprende muchísimo escuchando y leyendo. Bueno pues venga, ya me he enrollado. Yo quería hacer una introducción cortita, ya me he enrollado. Me enrollo demasiado, en fin. Yo hoy quería hablar de expresiones en español que no me gustan porque yo sé que se habla a veces de palabras bonitas en español. En español hay palabras muy bonitas, sí señor. Mariposa, por ejemplo, alba, amanecer. Son palabras muy bonitas. Nieve, por ejemplo también es muy bonita, nieve. Libertad ¿Eh? Son palabras, son palabras bonitas y hace unos años el Instituto Cervantes organizó una campaña para encontrar las palabras más bonitas en español, en castellano y había mucha gente, incluso escritores, actores, políticos, intelectuales, gente famosa que decían cuál era la palabra más bonita, la palabra que más le gustaba y explicaban por qué, explicaban por qué. Recuerdo el caso de Gabriel ¿Cómo se llama? Gabriel García Bernal, no estoy seguro ahora del nombre; un actor mexicano joven, el protagonista por ejemplo de “Amores perros.” Uno de los protagonistas de “Amores perros” que también ha trabajado mucho con Almodóvar. Hay una película que él estaba, hacía de travesti ¿No? Almodóvar, perdón, Almodóvar hace películas muy particulares ¿No? Donde aparecen prostitutas, travestis, personajes un poco marginales ¿No? Bernal creo que se llama, sí es posible, García Bernal ¿No? O Gael. Gael García Bernal, algo así, algo así. Bueno, yo creo que muchos lo conocéis porque es un actor muy, muy famoso, muy conocido. Bueno pues este actor decía que su palabra favorita en castellano era: “Querétaro. Querétaro.” Y explicaba por qué. Querétaro, Querétaro que es bonita ¿Eh? Es una palabra muy particular ¿Eh? No es una palabra muy común. Querétaro, es una ciudad, es una ciudad en México. Una ciudad que no está muy, creo que no está muy lejos de México DF. De México Distrito Federal, Querétaro y creo que es una ciudad bastante turística ¿Eh? Bastante turística y muy bonita. No he estado nunca pero por lo que me han dicho, conozco algunas personas que han estado ahí y me han dicho que es una ciudad muy, muy interesante. Bueno, Querétaro. Vale, me he enrollado. Me he enrollado tanto que no sé de qué estaba hablando ¿Eh? He perdido completamente el hilo, sí. Bueno pues estaba hablando de este concurso que hizo el Instituto Cervantes para encontrar las palabras más bonitas del castellano, del español y pero yo hoy no quiero hablar de las palabras bonitas del español, quiero hablar de las palabras feas y no de las palabras, quiero hablar de las expresiones feas. Y no, tampoco. Quiero hablar de una o dos expresiones en español que no me gustan nada. Son expresiones que se usan mucho, mucho, mucho últimamente. Yo las veo por todas partes; las veo en Twitter, las veo en Facebook, la veo en los periódicos. La gente, la gente utiliza estas expresiones todo el tiempo, todo el tiempo, mucho, muy frecuentemente, muy a menudo y a mí no me gustan nada, nada, nada. ¿Qué frases o qué expresiones son? Son dos. Una: ¡Qué asco! ¡Qué asco! Asco ¿No? ¡Qué asco! Y qué fuerte. ¡Qué asco y qué fuerte! Bueno, asco “Asco.” ¿Sabéis qué es asco, no? Te da asco, perdón ¿Te da asco? Por ejemplo algo que es, una comida que no te gusta nada, que te dan ganas de vomitar ¿No? Te da una sensación en el estómago, algo repugnante. Una comida, no sé, una comida que se ha podrido, que lleva mucho tiempo fuera del frigorífico ¿No? Y que tiene moscas por ejemplo, que está sucia ¿No? Es algo repulsivo ¿No? Por ejemplo entras en una habitación y hay un olor desagradable, un olor muy fuerte y te provoca nauseas, ganas de vomitar. Eso es, eso es asco ¿No? Entonces me he dado cuenta, me he dado cuenta de que la gente, mucha gente utiliza “Asco” y “Qué asco” muy a menudo para hablar de las opiniones de otras personas, eso es lo que no me gusta. La palabra “Asco” en sí misma no tiene ningún problema o la expresión “Qué asco” en algunas situaciones las puedes decir ¿No? Por ejemplo, si vas por la calle y encuentras la caca de un perro ¿No? Porque a veces hay gente que tiene perros, que saca a los perros a pasear por la calle en el parque, en la playa, el perro hace caca y la persona, el dueño del animal, el dueño del perro no la recoge, la deja allí ¿Vale? Entonces tú llegas, pasas, la ves, la miras y dices: “¡Qué asco!” ¿Vale? “¡Qué asco!” Ahí está bien, es una expresión correcta. Es el momento adecuado de decir: “¡Qué asco!” Pero a mí lo que no me parece normal es decir: “¡Qué asco!” Cuando alguien te da una opinión que no es la tuya, cuando alguien te da una opinión con la que tú no estás de acuerdo. Si tú piensas que alguien no tiene razón, si piensas que alguien está equivocado, responder diciendo: “¡Qué asco!” Me parece, me parece bueno, no entiendo, no entiendo esta reacción. Porque si una opinión diferente, si una opinión digamos que a ti no te gusta, si una opinión aunque sea muy, muy diferente de la tuya, si una posición diferente, un punto de vista diferente sobre política, sobre economía o sobre la sociedad, sobre cualquier tema, sobre cualquier tema te parece asqueroso, te da asco no se puede entonces desde ese momento no se puede dialogar. Tú no puedes dialogar con alguien que te da asco. Si alguien te da asco, si la opinión de alguien te da asco, entonces el debate se ha cerrado, no es posible dialogar. Yo entonces no entiendo esta respuesta, cuando alguien dice: “¡Qué asco!” ¿No? Y es una respuesta que la escucho muy, muy a menudo sobre todo en las redes sociales ¿No? Yo pensaba que las redes sociales eran una oportunidad para dialogar, para dialogar con la gente. Por ejemplo, yo la verdad es que soy una persona que no tengo opiniones muy, muy fuertes sobre casi nada ¿No? Soy muy escéptico, intento ver las cosas desde distintos puntos de vista y bueno, tengo mis creencias, tengo mis puntos de vista pero no soy una persona muy, muy cerrada ¿No? Intento ver los puntos de vista de los otros también. Y claro, si alguien me llega y me da un punto, una opinión diferente, responder diciendo: “¡Qué asco!” Bueno, ahí ya no es posible el debate, no es posible el diálogo, no es posible llegar a un acuerdo, no es posible entendernos. Si alguien responde con: “¡Qué asco!” El siguiente paso es el enfrentamiento. Es una, el siguiente paso es la agresión, la agresión verbal normalmente porque estamos hablando de redes sociales ¿No? Entonces, si en las redes sociales; en Twitter, en Facebook la gente responde con: “¡Qué asco!” Bueno,...