April 21, 2018
¡Qué lata!
Cómo aprender nuevas expresiones Resumen: En el episodio de hoy de nuestro podcast para aprender español os explico por qué me gusta contar historias en mis vídeos y por qué repito tanto las mismas expresiones una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez... TRANSCRIPCIÓN Hola, chicos, ¿qué tal? Bienvenidos y bienvenidas a un nuevo episodio de Español Con Juan, ya sabéis, un podcast en español, solo en español, para aprender español. ¿Dónde estoy? Muchos de vosotros os estáis preguntando, estoy seguro, ¿pero dónde está este tío, dónde está Juan? ¿Está en España? ¿Está en Italia? ¿Está en Inglaterra? No, no estoy en España. Voy a ir a España muy pronto, pero todavía no. Tampoco estoy en Inglaterra, tampoco estoy en Londres… Como muchos ya sabéis, yo vivo normalmente en Londres, pero en este momento no estoy en Londres, sino en… en Italia, sí, ahora estoy en Italia. Llevo aquí varias semanas. Vine hace, no sé, creo que vine hace unas tres o cuatro semanas… ya no me acuerdo… y la verdad es que estoy muy contento aquí, en Italia. Si tengo que ser sincero, no echo de menos Londres. Aquí se está muy bien, iba a decir que aquí se está de puta madre, pero esa es una expresión un poco malsonante, que se usa mucho, que se usa mucho en España y que seguramente tenéis que aprender, pero que, queridos amigos, no deberíais decir, no, no señor. Es una de esas expresiones que hay que entender, porque se usa mucho en la calle, pero que no hay que decir. Si decís muy a menudo: esto es de puta madre, esta comida está de puta madre, esta película es de puta madre, es un tío de puta madre… bueno, la gente puede pensar que eres una persona muy maleducada. Es más, la gente va a pensar ¿pero dónde demonios ha aprendido este tío? (o esta tía, si eres una mujer), la gente, digo, va a pensar, ¿pero dónde demonios, dónde corchos ha aprendido este tío o esta tía a hablar español? La gente va a decir, pero, bueno, este tío, ¿qué profesores de español ha tenido? ¿A qué escuela o a qué universidad ha ido? En fin, como muchos ya os habéis dado cuenta, en España la gente dice muchos tacos, muchas palabrotas. Los tacos forman parte del lenguaje coloquial, del lenguaje que se habla en la calle, pero yo, la verdad, no os recomiendo, no os aconsejo usar este tipo de lenguaje, no os aconsejo usar los tacos o las palabrotas en español. No. Quizás de vez en cuando, alguna vez, para dar un poco de variedad o de color al lenguaje, pero normalmente no. En fin, bueno, total, a lo que iba. Lo que yo estaba diciendo era que yo estoy muy bien aquí, en Italia. Hace buen tiempo, la comida es excelente, hago deporte, voy a la playa, doy paseos por la montaña, monto en bicicleta… Estoy comiendo muy bien, la verdad. La comida en Italia es fantástica. Mucha gente piensa, bueno, si vais a España y le preguntáis a cualquier español qué piensa de la comida italiana, la mayoría de la gente va a decir, creo, que en Italia se come solo pasta y pizza. Eso es todo. Y la verdad es que yo antes también lo pensaba. Yo antes de venir a italia, antes de conocer un poco este país, también pensaba así, pensaba que en Italia solo se comía pizza y pasta. ¡Qué error! ¡Qué error tan grande! En Italia se come pasta, claro, y pizza, pero muchas más cosas y además hay tantos tipos de pasta diferentes, tanta variedad… la cocina italiana es una de las cocinas mejores del mundo. Yo creo que en Italia se come mejor que en España, la verdad. Tengo que reconocerlo. Sí, hay que reconocerlo. No sé, quizás algunos españoles me van matar por esto, pero yo creo que en Italia se come mejor que en España. No sé, creo que en España se come muy bien, pero creo que en Italia se come aún mejor que en España. No sé, es mi impresión. Tengo la impresión de que en España hay menos variedad. No sé, quizás estoy equivocado, pero es la impresión que tengo. Pero, claro, donde se come mejor, donde se come mejor en el mundo, según yo, en mi modesta opinión, es en Francia. En Francia es muy difícil comer mal. Yo he estado en París y otras ciudades y pueblos de Francia y no recuerdo ni una sola ocasión, ni una sola vez, en la que yo haya comido mal. Nunca. Nunca he comido mal en Francia. Yo creo que hay que reconocerle eso a los franceses. En Francia es donde se come mejor en el mundo. En mi modesta, modestísima opinión, claro. Y, bueno, como os podéis imaginar, yo aquí, en Italia, me estoy poniendo morado. ¿Conocéis esta expresión? Ponerse morado. Ponerse morado quiere decir que comes mucho, que comes una gran cantidad de algo. Normalmente se usa con comida, aunque también es posible en otros contextos, en fin, no quiero entrar en ese tema, pero digamos que, bueno, también se puede usar en un contexto sexual, por ejemplo, ya me entendéis, ¿no? Ponerse morado, pero normalmente es una expresión que se usa en el contexto de la comida, cuando comemos mucho de algo. Y yo, claro, aquí, en Italia, me estoy poniendo morado. Me estoy poniendo morado de comer pasta, de comer pizza, de tomar helados, de comer pasteles, dulces… Me pongo morado todos los días, me pongo morado por lo menos cuatro veces al día: por la mañana en el desayuno, al mediodía en el almuerzo, por la tarde en la merienda y por la noche en la cena. En fin, que me estoy poniendo “como el Quico”. ¿Conocéis esta expresión? Ponerse como el Quico. Bueno, yo no conozco el origen de esta expresión, pero se usa cuando alguien se está poniendo muy gordo, cuando está ganando mucho peso, ¿no? Se dice, por ejemplo, “Carlos se está poniendo como el el Quico” o “No me entran los pantalones del año pasado. Me he puesto como el Quico”. Bueno, pues yo, aquí, en Italia, me estoy poniendo como el Quico. Estoy engordando mucho. Estoy engordando tanto que ya casi no me puedo abrochar los pantalones. Perdonad que os hable de cosas así, un poco personales, pero es verdad, ya casi no me puedo abrochar los pantalones. Me he puesto como el Quico. En cuanto vuelva a Londres me voy a poner a dieta. Bueno, no sé si a dieta, pero tengo que tener cuidado con lo que como. No me gusta estar tan gordo. Tengo que perder un poco de peso, tanto por mi salud como por, digamos, por estética. Yo quiero estar guapo y sano, como siempre. Estar gordo no es bueno para la salud. Pero no estoy de vacaciones, eh. Muchos de vosotros seguramente estáis pensando, ¿pero este tío todavía está de vacaciones en Italia? No, vamos a ver, estoy en Italia, pero no estoy de vacaciones, estoy trabajando, estoy trabajando a distancia para la universidad donde doy clases de español y estoy trabajando también para Español Con Juan, creando materiales nuevos, escribiendo nuevos libros y preparando un nuevo curso. Eso es lo bueno de internet, ¿no? Basta tener un ordenador, un portátil, y una conexión a internet, y puedes trabajar en cualquier parte del mundo. Para mi universidad, para la universidad donde trabajo, estoy haciendo algo que no me gusta mucho, la verdad. Estoy corrigiendo exámenes y ensayos de los estudiantes. Una lata, la verdad. ¿Conocéis esta expresión? Una lata. Es una lata. Corregir exámenes, por ejemplo, es una lata. Un rollo. No me gusta. No me lo paso bien. Se dice que algo es “una lata” cuando es algo aburrido, pesado, que no nos gusta hacer. Por ejemplo, planchar es una lata. Yo odio planchar la ropa y, para mí, planchar es una lata. También se dice un rollo, se puede decir que es un rollo o una lata. Planchar la ropa es una lata. Lavar los platos es una lata. Limpiar el polvo es una lata. Poner la lavadora es una lata. Hacer la cama cada día es una lata. Afeitarse todos los días es una lata. En fin, casi todas las tareas de la casa son una lata, un rollo. No me gusta hacer las tareas de la casa. Se nota, ¿no? Pues eso, lo que decía, que estos días estoy corrigiendo exámenes y ensayos de mis estudiantes y que esta parte de mi trabajo es una lata. A mí me gusta dar clase, pero no me gusta corregir exámenes ni poner notas… me parece una lata. Pero, por otro lado, estoy haciendo otras cosas que me gustan más. Estoy trabajando, como he dicho antes, en nuevos proyectos: un nuevo libro y un nuevo curso, el curso sobre expresiones coloquiales, para aprender el español de la calle. Ya os hablé la semana pasada, ¿no? Estoy empezando a preparar este curso sobre expresiones coloquiales y eso sí me gusta, preparar este tipo de cursos me encanta, me lo paso pipa (otra expresión interesante que se puede usar como alternativa a pasarlo bien: pasarlo pipa). Ya os iré contando poco a poco los progresos que estoy haciendo con este curso. Porque no es fácil, ¿eh? Yo tengo muchas ideas en la cabeza, muchos nuevos proyectos, nuevos libros, nuevos cursos, nuevas actividades para nuestro blog 1001 Reasons To Learn Spanish… pero es que me lleva mucho tiempo crear todos estos materiales. Me gustaría hacer así con los dedos, chack, ¿no? Entendéis, ¿verdad? Me gustaría dar un chasquido con los dedos, hacer chack, y tener un libro escrito, un curso preparado… pero desgraciadamente no es así. Lleva tiempo. Preparar todo este tipo de materiales lleva tiempo. Se necesitan muchas horas de preparación, grabar vídeos, editarlos, hacer audios, buscar información y, sobre todo, sobre todo, algo muy importante, pensar el modo de hacer el curso de manera pedagógica, que sea un curso pedagógicamente efectivo. Me entendéis, ¿no? Que sea realmente un curso que ayude a los estudiantes a aprender español. Y eso lleva tiempo. En este curso que estoy preparando ahora, por ejemplo, el curso sobre el español coloquial, yo no quiero dar simplemente una lista de expresiones coloquiales. Yo no creo que una lengua se pueda aprender así, memorizando listas de palabras o listas de expresiones. A veces, claro, hay que memorizar palabras, es normal, vale, lo entiendo, todos lo hacemos, es importante memorizar, no sé, una lista con las tareas de la casa, por ejemplo, o los colores o los meses del año… Sí, vale, lo entiendo, a veces, no solo a veces, a menudo, sí, a menudo para aprender un idioma tienes que, bueno, tienes que,...
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